01Un caso de uso claro
Empezamos por un proceso específico: responder preguntas frecuentes, orientar sobre servicios, calificar una solicitud o apoyar el agendado. Identificamos entradas, respuestas esperadas y condiciones de transferencia. Automatizar una tarea bien definida suele aportar más que un asistente con objetivos demasiado amplios.
02Información de tu negocio, con límites
Organizamos servicios, horarios, condiciones y preguntas frecuentes en una base de conocimiento. Definimos qué puede responder el agente y qué requiere confirmación del equipo. No debe inventar precios, prometer disponibilidad o aceptar compromisos fuera del alcance acordado.
03Integraciones según tu operación
Podemos evaluar conexiones con formularios, sitio web, WhatsApp, agendas y herramientas comerciales. La viabilidad depende de las APIs, permisos y planes de cada proveedor. Las integraciones se prueban con ejemplos de uso y rutas de error antes de ponerlas en producción.
04Pruebas, supervisión y mejora
Revisamos conversaciones normales, preguntas ambiguas y situaciones fuera del alcance. Acordamos métricas útiles, como solicitudes completas, tiempos de respuesta y transferencias correctas. Un agente requiere mantenimiento cuando cambian tus servicios o condiciones; no sustituye la supervisión humana.